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Perlas: Un mundo sumergido

A la perla le corresponde, por derecho propio, la calificación de «piedra preciosa». Aunque en la clasificación gemológica se encuentra dentro de las sustancias orgánicas (por lo que estrictamente no se podría considerar una gema), su valor, su belleza y su escasez hacen que pueda equipararse con las más codiciadas gemas.

A lo largo de este artículo del Universo Luz encontrareis la información más detallada de las perlas, sus variedades, diversas calidades, al igual que las formas de mantenimiento y protección. ¿Quieres saber más?

 

Fotografía Pendientes Queen: Plata Chapada en Oro. Está montado con tres granates almandinos en la parte superior y una perla barroca en el inferior.

MITOS Y LEYENDAS

Desde su descubrimiento por los hombres primitivos, posiblemente al buscar alimento en alguna playa, las perlas han sido muy valoradas. Por esto mismo, es posible encontrar diversas referencias en la mitología de las culturas más remotas o en las religiones, incluso antes de la historia escrita. En uno de los antiquísimos libros de historia china, se nos cuenta que sobre el año 2500 a.C., fueron usadas las perlas como medio de pago o tributo a un rey.

Los antiguos griegos tenían a las perlas en alta estima, tanto por su cálido brillo y su reluciente iridiscencia como por su asociación con el amor y el matrimonio. De igual modo en la antigua Roma, las perlas fueron consideradas como el más alto símbolo de riqueza y posición social.

En la Edad Media, las doncellas de la nobleza atesoraban collares de delicadas perlas o las incorporaban a los bordados de sus vestidos y los caballeros las llevaban consigo al campo de batalla, en la creencia que la magia de estas gemas los protegería de todo mal.

Fotografía Pendientes Plata Mabe: Están montados en una lámina de plata trabajada y presentan una perla mabe de 4 años de maduración.

Pero los poderes atribuidos a las perlas no eran exclusivos de la antigüedad, ya que hoy en día en algunos países orientales (India, China, Hong Kong), las perlas son reducidas a polvo e incorporadas a la composición de ciertos productos a los que atribuyen propiedades diversas. Se utilizan para ello las perlas conocidas como «keshi», generadas de forma espontánea en el cultivo de perlas (hablaremos más profundamente en los siguientes puntos).

 

PROPIEDADES GEMOLÓGICAS DE LAS PERLAS

Las perlas presentan una dureza muy baja (tan sólo 3,5 – 4 en la escala de Mohs). Por este motivo es un error frecuente poner una joya que tiene perlas en un estuche o joyero donde pueda rozarse con otras joyas dado que, debido a esta propiedad, puede resultar dañada. Sin embargo, debido al aragonito (variedad de la calcita), presenta una gran tenacidad.

El brillo de la perla presenta una traslucidez suave y llena de misterio que se conoce como «oriente», se debe principalmente a los fenómenos de reflexión y refracción* en las diferentes capas y a los bordes de las láminas de aragonito que actúan como red de difracción.

*Cuando un rayo luminoso accede a otro medio diferente, parte del mismo penetra en este último medio y otra parte del rayo sufre una desviación en la superficie de contacto, prosiguiendo su trayectoria en el medio primitivo. Es en este caso cuando se produce reflexión. La refracción sería, siguiendo el ejemplo anterior, la parte de los rayos que se transmite por el segundo medio.

Es importante tener en cuenta que la perla es fácilmente atacada por los ácidos e incluso por una simple transpiración del cuerpo humano, que pueden volverla amarillenta. En el apartado de mantenimiento hablaremos más sobre cómo evitar que suceda esto.

 Plata Luz-Blog universo luz-tipo de perlas

¿CÓMO SE CREA UNA PERLA?

El concepto de gema, como un cuerpo cristalino de origen mineral, exige ser reformulado al hablar de perlas, ya que, a diferencia de aquellas, que se extraen de la tierra, estas son creadas por ostras vivas en las profundidades marinas. En el conjunto de gemas minerales, normalmente deben de ser talladas y pulidas para que muestren su belleza, sin embargo, debido a la composición de las perlas, se forman ya con el lustre y brillo sin que hayan de ser manipuladas.

Desde un punto de vista biológico, el proceso por el que se forma una perla es el mismo que forma la capa interna de la concha y surge, como reacción defensiva, de aislar todo cuerpo extraño introducido dentro de sus tejidos, bien sea un grano de arena, un trozo diminuto de concha rota o la concha de una microscópica larva de gusano.

De esta forma, una vez que un objeto se ha introducido en el interior de la madreperla, habitualmente entre el manto y la concha, si no puede librarse de él, opta por recubrirlo con capas superpuestas de una substancia que aquella segrega llamada nácar provocando a menudo una invaginación epitelial o saco perlífero dentro del cual tiene lugar el proceso, en todo similar a la formación del nácar de la concha. A veces crecen en forma vesicular sobre la propia concha, dando lugar a otra variedad de perlas denominada Perlas Mabe. Esta acción de recubrimiento es continua mientras el cuerpo extraño permanezca en su interior, incrementando con el tiempo su tamaño y generando así una perla. Cuando no pasa suficiente tiempo, con el uso la perla puede llegar a escamarse.

Fotografía anillo Perla Mabe y ópalo está hecho en Plata de Ley 925. Presenta un ópalo azul alargado con unas tonalidades rojas y verdes preciosas, acompañado de una perla mabe.

El nácar es un compuesto de color variable formado por capas concéntricas y alternantes de conquiolina, calcita y aragonito (una variedad de carbonato cálcico), alineados en una estructura cristalina de tal modo que la luz que atraviesa una capa es reflejada y refractada por otra, produciendo de esta forma hermosos brillos irisados característicos.

  • Conquiolina o escleroproteína: Material orgánico de la naturaleza amorfa y tipo corneo, segregada por las células del borde del manto. Se trata de la capa externa o periostráceo.
  • Calcita o capa prismática: Es más ancha que la anterior y está formada por diminutos prismas hexagonales de carbonato cálcico en forma de romboedros. Es producida también por las células del borde del manto.
  • Aragonito o capa nacarada: Es la más interna y está formada por escamas de carbonato cálcico rómbico, dispuestas de la misma forma que las pizarras de un tejado.

El color de la perla depende básicamente de la conquiolina del nácar, mientras que el oriente o brillo, tiene su origen en la curvatura de las láminas de nácar de la capa externa, reflectante de la luz. Observando una perla seccionada, se aprecian capas alternativas de diferente coloración, cuyo conjunto hace que externamente muestren un determinado tono. La calidad de la perla va por ello íntimamente ligada a la del nácar de sus láminas, y en particular a su número, espesor y grado de deshidratación de estas. 

Plata Luz-Blog universo luz-perla interior
Interior de una perla partida por la mitad. En esta imagen podemos observar las tres partes de la perla mencionadas anteriormente.

 

YACIMIENTOS

Las ostras perlíferas forman grandes bancos naturales en zonas de aguas tropicales de todo el mundo, donde se pescan por diversos procedimientos. Una vez extraídas, se abren para buscar las perlas con aparatos mecánicos. Antiguamente se dejaban pudrir al sol para luego extraer los moluscos, pero esta práctica se ha dejado de hacer. Las diversas especies presentan diferencias en el tamaño y en la distribución geográfica, proporcionando igualmente perlas de especiales características.

  • Pinctata radiata: Ostras de 10 a 12 cm ɸ que forman importantísimos bancos en el Golfo Pérsico, Mar Rojo y Sri Lanka. Son consideradas las perlas de mayor calidad.
  • Pinctata margaritifera: Son ostras de gran tamaño (pueden llegar hasta los 20 cm ɸ) y se encuentran en las costas del Golfo Pérsico, la Polinesia francesa, Islas Cook, Hawái, Mar Rojo y Sudán.
  • Pinctata Fucata: Ostras de pequeño tamaño (7 a 8 cm ɸ), principalmente se dan en Japón y Bangladesh. Las perlas suelen tener un tono verdoso.
  • Pinctata máxima: Ostras que pueden alcanzar hasta los 30 cm ɸ y producir, consecuentemente, perlas más grandes.

También existen otras perlas menos usuales, tales como las perlas rosas o perlas de concha, producidas por el Strombus gigas o caracola del Caribe, las Perlas de Haliotis (Ábalón), las cuales presentan una iridiscencia vivísima; y las Perlas Meló-Meló, del gasterópodo del mismo nombre. Estas últimas son características de ser perlas no nacaradas de colores que van del amarillo al naranja fuerte.

Durante el primer cuarto del siglo XX los criaderos de perlas salvajes han sido objeto de una exagerada pesca intensiva, a veces por buceadores que ponían en riesgo sus vidas, de la que en aún hoy no se han recuperado. Baste indicar que para obtener una perla silvestre a veces es necesario abrir miles de ostras.

 

Plata Luz colgante Bermet
Fotografía colgante Bermet: Hecho en Plata de Ley 925 con un acabado en plata blanca y oro amarillo y con una perla natural irregular barroca.

PERLAS CULTIVADAS

La escasez cada vez más acusada de las perlas silvestres indujo a la producción de perlas cultivadas en las que, a diferencia de aquellas, es la mano del hombre quien facilita la acción de la naturaleza introduciendo el cuerpo extraño que servirá de núcleo a la futura perla dentro de la ostra.

Si nos retrotraemos a finales del siglo XIX, en Japón se desarrollaban una serie de ferias de productos del mar donde se presentaban miles de peces de diferentes formas y colores y tantas maravillosas plantas que nacen, viven y mueren en el mar.

Fue en ese contexto, donde Kokichi Mikimoto, un joven hijo de humildes mercaderes, sencillo y romántico, tuvo la idea de desarrollar las perlas cultivadas. Obsesionado por esta idea regresó a su pueblo natal, Toba, donde pasó más de dos años de fracaso en fracaso. Fue objeto de burla y crítica por todos sus amigos y miembros de su familia. Se gastó todos sus ahorros e incluso empeñó su vivienda. Fue uno de esos grandiosos ejemplos de voluntad y trabajo continuado que suele darse en personas muy perseverantes.

Plata Luz-Blog universo luz-Mikimoto

Tres años más tardes consiguió su primera perla cultivada de Kokichi. No fue una perla de alta calidad, ni siquiera fue redonda, pero logró desarrollar la técnica hasta conseguir las perlas cultivadas que conocemos hoy en día.

Fotografía Anillo Plata Oceánicohecho en Plata de Ley 925 con tres peridotos rústicos y una perla barroca aplanada.

Actualmente se cultivan perlas con diversas especies de ostras y en diferentes partes del mundo, cada una con sus características propias que las distingue perfectamente, siendo las más conocidas y valoradas las siguientes:

  • Perlas Akoya (japonesas): La ostra Akoya (pinctada martensi fucata), de pequeño tamaño, proviene esencialmente del sur y oeste del archipiélago japonés, es el origen de las perlas cultivadas clásicas del Japón, distinguidas por tener el mayor lustre y oriente del mundo.
  • Perlas Blancas de los Mares del Sur: Se cultiva en mares tropicales o subtropicales de Australia, Myanmar, Indonesia y otros países del Pacífico sur y producen perlas de gran tamaño (entre 10 y 20mm), de colores que van desde el blanco al dorado y se cotizan a elevados precios dada su belleza, rareza y gran tamaño.
  • Perlas Blancas de los Mares del Sur: Conocida como Te Ufi (nombre científico Pinctada margaritifera), es una ostra de gran tamaño, también llamada de “labios negros” que se encuentra en la Polinesia francesa, en el Pacífico sur, a medio camino entre Australia y Sudamérica.
  • Perlas de Río: Las perlas de río, o de agua dulce, pueden encontrarse en aguas no saladas por todo el mundo, siendo muy conocidas las de China (sus descubridores allá por el siglo XIII), Japón y Estados Unidos.

Mientras que las ostras marinas son implantadas con manto y un núcleo, las de agua dulce, para producir perlas de hasta 8 mm, es suficiente con un injerto de manto. Pueden dar hasta tres cosechas sin implante suplementario, ya que aún permanece el estímulo productor.

  • Perlas Mabe: La ostra perlífera mabe (pteria penguinhabita) vive en los mares tropicales de Sur y Este de Asia, cerca de las islas japonesas de Okinawa y posee un maravillo nácar irisado con un gran lustre y tonos metálicos. A pesar de los reiterados intentos de cultivar perlas redondas en esta ostra sin resultados positivos, en los años 50 se consiguió obtener perlas hemisféricas implantando núcleos en su concha.
  • Perlas Keshi: Son perlas que se forman espontáneamente en las ostras madre cultivadas, seguramente a consecuencia de haberse introducido un objeto extraño ajeno al núcleo implantado. Suelen tener calidades similares a las perlas cultivadas, pero mucho más pequeñas, considerándose un subproducto del cultivo de perlas.

 Plata Luz-Blog universo luz-variedad perlas

PERLAS ARTIFICIALES

Tanto las perlas silvestres o salvajes como las cultivadas son perlas naturales, ya que son generadas por una madreperla viva. Sin embargo, debido a su alto valor, ya desde la antigüedad se han producido imitaciones, aunque es en los siglos XVI y XVII cuando se realizan a gran escala, sobre todo en Francia e Italia.

Las técnicas empleadas han variado con el tiempo: desde un núcleo de concha, recubierto de una pasta fabricada a base de escamas de pescado, hasta las actuales, muy sofisticadas, que utilizan núcleos de concha, plástico, cristal o porcelana, recubiertos con productos sintéticos consiguen piezas que al primer vistazo pueden ser tomadas por naturales o de cultivo.

Para distinguir una perla auténtica de una artificial  se pueden utilizar métodos técnicos, como medición de fluorescencia bajo rayos ultravioleta, rayos X, examen de la superficie bajo microscopio electrónico o análisis de su peso específico.

Mucho más simple y al alcance de todos es realizar la “prueba del diente” a la perla. Para ello deslizarla suavemente entre los dientes delanteros; si parece de tacto arenoso, es probablemente una perla natural o cultivada, si resulta lisa y pulida, es una perla artificial. Hay que tener en cuenta que algunas perlas Mabe son tan suaves que pueden presentar una textura similar.

Plata luz anillo deux

Fotografía Anillo Deux: Pieza montada en plata bañada en oro rosa y rodio negro, acompañado por dos perlas semi barrocas. Es, sin duda, la joya maestra de la colección.

 

CALIDAD

El mejor asesor, sin duda alguna, a la hora de adquirir un hilo de perlas es su joyero especialista, quien le mostrará y aconsejará gustosamente cómo obtener la máxima calidad por su dinero, para que su inversión le llene de satisfacciones y se revalorice con el paso del tiempo.

Para determinar la calidad de una perla, y poderla así clasificar, se vienen utilizando en forma generalizada cinco parámetros, que nos hablan de su belleza: brillo, pureza, color, forma y tamaño. Estas características varían en gran manera según el origen y obtención de la perla.

Hay que indicar también que para una joya concreta, como pueda ser un collar, puede resultar sumamente importante la uniformidad de las perlas que la componen, ya que es ciertamente difícil obtener dos perlas idénticas. Esta cualidad representa un plus de calidad para el conjunto, que no se evalúa en cada perla por separado.

Plata Luz Cuadro de Perlas JPG

¿CÓMO CONSERVAR MIS PERLAS?

Las perlas, cultivadas o silvestres, son relativamente blandas en relación con otras piedras y metales preciosos utilizados en joyería. Por esta razón es muy importante dedicar a estas joyas una especial atención, en la seguridad de que con un mínimo de cuidado se mantendrán hermosas y brillantes por muchas generaciones.

Debido a su escasa dureza es necesario poner especial cuidado en separarlas de otros artículos de joyería, metálicos o más duros, para evitar que puedan resultar rayadas. Cuando se guarden en un joyero deberán colocarse separadamente de aquellas, en compartimentos acolchados o forrados o, en su defecto, en una bolsita de paño suave.

Los cosméticos, perfumes, lacas para el pelo y en general cualquier producto de belleza, contienen productos químicos que pueden resultar perjudiciales, a la larga, para el lustre o color de la perla. También la grasa corporal o la propia sudoración pueden afectar al brillo de las perlas. 

En ocasiones ha podido escuchar que viene bien llevar las perlas y lavarlas en agua salada (agua de mar) - posiblemente también lo hayamos dicho nosotros en alguna ocasión -. Esto, al contrario de los rumores populares, es contraproducente para la perla. Al igual que tampoco lo es cualquier sustancia que pueda provocar la evaporación del agua (alcoholes, jabones con pHs fuertes). Para limpiar las perlas, lo más conveniente sería de limpiarlas con aguas dulces (aguas de grifo, si esta no tiene mucho cloro).

 

¿QUIERES REGALAR PERLAS?

Si lo que quieres es encontrar joyas bonitas hechas con perlas, pásate por nuestra web y echa un vistazo a la colección Plata con perlas (pincha AQUÍ). Encontrarás una gama de piezas diseñadas de manera artesanal una a una.

Espero que os haya gustado este espacio dedicado a una de las gemas que más nos apasiona en Plata Luz, y que os haya sido útil si ya tenéis alguna joya con ámbar, o estáis pensando en adquirirla. 

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2 comentarios

  • Preciosos modelos con perlas. Estoy enamorada del anillo Deux… tendré que ahorrar para comprarlo

    Carla Sanchez
  • Increíble el post y toda la información. Estoy fascinada con las descripciones que hacéis sobre las piedras. Mucho ánimo y seguir así

    Monica Delgado

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